sábado, 11 de febrero de 2012

¿Dónde duerme el niño?

   En mi última entrada expuse las razones por las que se consideraba el hecho de que un bebé no debe dormir con los progenitores.
   Ahora, explicaré la opción contraria, el colecho.
   El fin de este blog es ayudar a educar a nuestros pequeños pero no pretendo decidir cuál es la mejor manera de actuar. He recibido un comentario constructivo en el que se refutaba la idea de que los niñ@s no deben dormir con los padres y/o madres. Por ello, me he decidido a investigar el colecho y exponer las ideas centrales de este tema. Así, cada uno decidirá la opción que le paredca más plausible a su modo de entender.

   ¡Qué difícil es saber educar!

  

      ¿Qué es el colecho?

   El colecho o cama familiar es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con los progenitores.
   Excluyendo América del norte, Europa y Australia es una práctica habitual en el resto de países.

   La doctora Margot Sunderland, directora de educación y formación del Centro Infantil de Salud Mental de Londres, es una psicoterapeuta infantil con veinte años de experiencia con los niños y sus familias. Dirige cursos de postgrado en Psicoterapia Infantil y Formación Emocional para Niños y es autora de más de una veintena de libros sobre salud mental infantil. En 2002 uno de sus libros fue premiado en la sección de Salud Mental del concurso de la Asociación Médica Británica. Las amplias investigaciones de la autora en el tema de la neurociencia de las relaciones entre padres e hijos están en la base de La ciencia de ser padres, y sus conclusiones derivan de más de 800 estudios realizados en todo el mundo.
   Margot S. defiende la  idea del colecho, es más, lo recomienda hasta la edad de cinco años de los pequeños por una serie de aspectos:
  • Favorece la lactancia materna por la noche.
  • Aunmenta los episodios de sueño REM, lo que disminuye o corrige los episodios de apnea del sueño, peligrosos para el bebé.
  • Menor riesgo de muerte súbita. Aunque este tema está aún bajo investigación, se recomienda que las madres y padres fumadores no duerman con bebés de menos de tres meses por riegos de muerte súbita. Si el colecho aumenta los episodios de sueño REM (lo que disminuye o corrige los episodios de apnea del sueño, peligrosos para el bebé), este riesgo disminuye.
  • El bebé se duerme más fácilmente, incluso en los despertares nocturnos.
  • Sincroniza los ciclos de sueño de la madre y el bebé.
  • Se potencian los vínculos entre padres e hijos.
  • El colecho disminuye el riesgo de SMSL. James McKenna, antropólogo de la Universidad de Pomona, ha estudiado el SMSL en diversas culturas concluyendo que el riesgo es hasta diez veces mayor en las culturas en las que los niños no comparten lecho con los padres.
        


      A pesar de todo ello hay quienes ven ciertos inconvenientes como:

    • Riesgos de asfixia. Se recomienda que padres bajo efectos de drogas o excesivamente obesos no compartan la cama, sobre todo con bebés. Además es recomendable no usar colchones blandos o de agua, almohadas o acolchados.
    • Algunos padres duermen peor cuando duermen con un bebé, sobre todo por los mecanismos de alarma.
    • Asociación estrecha de sueño y presencia de los padres, lo que puede dificultar conciliar el sueño del niño en siestas y a la hora de irse a dormir sin los padres.
      
    Por ello aquí tienes algunas recomendaciones básicas para practicar un colecho seguro:
    • Los bebés deben dormir en superficies firmes, limpias, en ausencia de humo, sin almohada ni ningún muñeco que pueda asfixiarle.
    • Siempre debes poner a dormir al bebé sobre su espalda. Nunca boca a bajo ni de lado.
    • El bebé no debe dormir nunca sobre una almohada o una tela de oveja mullida.
    • Los colchones de agua están contraindicados por ser poco firmes.
    • El colchón debe estar bien encajado dentro de la cuna o tocando a la pared sin ningún espacio donde el bebé pueda quedar atrapado y asfixiarse.
    • Los bebés no deben dormir nunca en sillones o sofás y mucho menos en el regazo de algún adulto.
    • Nunca debes cubrir la cabeza del bebé con nada que pueda dificultar su respiración.
    • Evita abrigar demasiado al bebé y tener la habitación demasiado caliente.
    • Si se comparte la cama con el bebé, ambos padres deben estar de acuerdo con esta decisión. Los dos deben ser igualmente responsables de la presencia del bebé y considerarse como el ser humano en cuyas manos está la vida del bebé.
    • Es preferible que el bebé duerma al principio entre la pared, o la cuna adosada o unos barrotes seguros, y la madre, en lugar de entre el padre y la madre. Al cabo de las primeras semanas, el padre ya es sensible a la presencia del bebé y puede dormir entre los dos.
    • Los padres deben dejar de fumar, ambos. Incluso el fumar durante el embarazo incrementa el riesgo de muerte súbita. Si no os es posible dejar de fumar, evitad compartir la cama al menos durante las primeras 14 semanas de vida del bebé.
    • Los bebés menores de un año no deberían compartir la cama con otros hermanos pequeños, porque no son suficientemente conscientes de su presencia cuando duermen. Aun así, una persona adulta puede hacerse cargo de ambos.
    • Las personas que tomen drogas, pastillas para dormir o medicamentos, o estén extremadamente cansadas, pueden tener mermadas sus capacidades de reacción y responsabilidad de cuidar de un bebé en la cama familiar. Evita estas situaciones.
    • Si la madre está extremadamente agotada, puede ser que su sensibilidad no sea la habitual, con lo que la seguridad puede quedar seriamente afectada.
    • Las madres que lleven el pelo largo deberían recogérselo para evitar estrangulamientos fortuitos. También se deben evitar camisones o vestidos con lazos largos que puedan causar el mismo efecto. Los cordones de las cortinas o estores cercanos pueden ser igualmente peligrosos.
    • Las personas muy obesas pueden no darse cuenta de la situación física de su bebé, con lo que es preferible que duerman en superficies separadas.
    • Cuando el bebé ya se mueva por la cama, es conveniente poner barreras alrededor de su zona para evitar que caiga de la cama. El espacio entre la barrera y el colchón debe ser mínimo para que el bebé no quede atrapado y se asfixie.
       Si es tan común y beneficioso para todos, ¿porqué se ha generalizado la idea de dormir separados?

         Antiguamente el colecho era una práctica habitual en todo el mundo sobre todo debido a la falta de espacio en la casa familiar. Hoy en día los hogares cuentan con varias habitaciones de modo que cada componenete del grupo familiar tiene su propio cuarto sin necesidad de compartirlo. Aún así, los bebés podrían dormir con sus progenitores un tiempo pero no es habitual. ¿Porqué? Parece ser que a principios del siglo pasado era normal tener muchos hijos, las casas eran pequeñas y todos dormían juntos en la misma cama. Como consecuencia, era normal que alguno de ellos sufriera asfixia o aplastamiento y muriera sin remedio. Así que la Iglesia decidió "prohibir" dicha conducta con el fin de evitar esos accidentes. Y hasta el día de hoy se ha extendido esa conducta.

       ¿Deseas unirte a los defensores del colecho? Crianza con apego

       En España los máximos representantes y pioneros en la crianza con apego son el Doctor Carlos González con su libro “Bésame mucho, cómo criar a tus hijos con amor”, la psicóloga Rosa Jové con su libro "Dormir sin lágrimas" y varias publicaciones mas sobre la importancia de la lactancia materna, tanto para el desarrollo físico como emocional del bebé. Ha colaborado en la difusión del apego en las relaciones madre/niño. Dando una alternativa a la corriente mayoritaria
       La crianza con apego busca entender las necesidades biológicas y psicológicas de los niños, y evitar expectativas poco realistas en el comportamiento del niño. Al fijar límites que sean apropiados para la edad del niño, la crianza con apego toma en cuenta cada etapa física y psicológica del desarrollo que el niño está experimentando. De esta manera, los padres pueden intentar evitar la frustración que ocurre cuando esperan cosas que los niños no pueden hacer aún.
       La crianza con apego mantiene que es de vital importancia para la supervivencia del niño que sea capaz de comunicar sus necesidades a los adultos y que estas sean atendidas sin demora. El Dr. Sears advierte que mientras el niño es pequeño, es mentalmente incapaz de ninguna manipulación. Sears comenta que durante el primer año de vida, las necesidades y los deseos de un niño son lo mismo. El Dr. Sears y otros partidarios de la crianza con apego piensan que las necesidades no satisfechas aparecen de inmediato intentando satisfacer lo que no fue satisfecho. La crianza con apego observa el desarrollo así como la biología del niño para determinar las respuestas psicológicamente y biológicamente apropiadas para cada etapa. La crianza con apego no significa resolver una necesidad que el niño pueda satisfacer por sí mismo. Significa entender cuáles son las necesidades, cuándo se presentan, cómo cambian a lo largo del tiempo y de las circunstancias, y ser flexibles al idear maneras para responder apropiadamente.
    Prácticas similares son conocidas como crianza natural, crianza por instinto, crianza intuitiva, crianza de inmersión o crianza en el “concepto del continuum”.

       http://www.youtube.com/watch?v=J7nCdJQ44wc


       Todo ello sin olvidar nuestras pautas:
       - Educar en no violencia
       - Educar en valores
       - Educar con el ejemplo
       - Educar comunicando

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Dónde duerme el niño?



   Desde el momento en que nos damos cuenta de que va a aumentar la familia nos volvemos locos pensando en todo lo que va a necesitar y debemos comprar. Nos ilusiona prepararle todas las cosas en su cuarto y ver como reaccionará cuando llegue. ¡Pero es tan chiquito! ¿cómo vamos a dejarlo tan pequeño en un cuarto tan grande? ¿no será mejor llevárnoslo a nuestro cuarto?

¡Qué difícil es saber educar!

   Teóricamente, enseñar a un hij@ a dormir solo es lo mismo que enseñarle a vestirse o a comer. Un niño que no concilia el sueño él solito en su cuarto da el mismo trabajo que un niño que no quiere sentarse a la mesa a comer.
   Todos los niños tienden a querer dormir con sus padres. Es un sentimiento universal que tiene multitud de posturas en contra y a favor. Yo pienso que el hecho de que los niños duerman con sus padres es algo perjudicial para su desarrollo, algo que podría llegar a aislarlo en un futuro al no poder ir de excursión con sus amigos porque no va papá o ni siquiera a ir a dormir con el vecino de al lado sin su mamá. Además del aislamiento se pueden dar consecuencias nefastas en la educación del niño en el seno familiar:
  1. Dormir en su propio espacio evitará que el niño se confunda en términos de jerarquía, es decir, para él es mas fácil entender e interiorizar quien tiene el poder en la familia y, por tanto, a quien debe obedecer. Es necesario darle su lugar.
  2. La vida en pareja se ve perjudicada con la entrada de un tercero (niño/a) en la habitación por las noches. El que haya alguien más limita mucho la intimidad o la pareja tiene que buscar otras horas y lugares para alimentar su vida intima. Esto contribuye a que al niño no le llegue un mensaje claro sobre la pareja, por esta razón ellos no deben estar incluidos en los momentos de los adultos, sobre todo en los momentos nocturnos donde suele darse la intimidad de la pareja. (http://www.youtube.com/watch?v=hwi-fYFcsD0)
  3. En la lógica primitiva del niño si él duerme en la misma cama de los padres, ve la misma televisión, entonces tiene el mismo poder, por eso le cuesta mas situarse en su posición de niño.  Cuando esto ocurre se observa que los niños generalmente presentan dificultades para seguir instrucciones, obedecer a los adultos y negociar con sus iguales a nivel social.
  4. Los niños no logran tener una idea clara o acabada de la diferencia entre una pareja de padres y una pareja de esposos, lo que puede afectar el modelo que ellos adoptan y que probablemente ejercerán en su vida adolescente y adulta.

   En EE UU los pediatras Ferber y Lozoff han estudiado a fondo el llamado co-sleeping: cuando el niño duerme con alguien del entorno hogareño (padres, hermanos, abuelos, niñera). Uno de estos trabajos norteamericanos demostraba que en el seno del 30% de las familias de raza blanca y del 70% de las de raza negra dormían habitualmente los niños con los padres. Otro estudio llevado a cabo en Suecia, publicado en 1982 en Acta Pediátrica Escandinava, ponía de manifiesto que entre el 35% y el 40% de los niños suecos de entre dos y seis años compartía la cama regularmente con otros miembros de la familia.
   En ocasiones dicha práctica puede estar justificada ya sea por falta de espacio en el hogar u otros motivos. En otras, somos los padres los que "preferimos" que el niño duerma con nosotros porque se despierta mucho por la noche y no nos deja dormir, por ejemplo.
  Los expertos recomiendan que esta práctica nunca se convierta un hábito, como acabamos de ver, por los efectos perniciosos que pueda tener en el desarrolo infantil al interferir en el aprendizaje de la autonomía y favorecer la aparición de transtornos del sueño.
   "El niño debe tener su propio espacio vital también para dormir y descansar. Necesita ciertas condiciones de aislamiento, lumínicas, térmicas y acústicas que le ayuden a conciliar el sueño. Todo lo que sea perturbar su sueño, como los ronquidos o los contactos por movimientos al compartir la cama, puede favorecer con el tiempo la aparición de trastornos, sobre todo insomnio. Incluso la costumbre de que el niño duerma con los mayores puede propiciar la práctica de abusos sexuales a los menores", afirma Peraita.
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   Cuando un niño no concilia el sueño el deber de los progenitores es averiguar el motivo de su llanto: terrores nocturnos, simple capricho, el pañal le molesta, etc. Aunque lo más fácil sea llevárselo a nuestra cama para que no nos "moleste" más, no es lo recomendable.
   A continuación establecemos unas pautas que nos ayuden a la hora de enseñar al niño a dormir:
  1. Lo primero es establecer una rutina. Por ejemplo, duchar al niño antes de acostarse siempre para que relacione el baño con el sueño.
  2. Debemos de ser firmes a la vez que tiernos. El niño se levantaré una y otra vez durante varios días hasta la cama de sus padres. Debemos de exolicarle que cómo van a ser las cosas a partir de ahora y acostarlo nuevamente en su cama.
  3. Cuando llore por la noche llamando por los padres debemos de establecer unos tiempos. Es algo muy sencilo, la primera vez vamos al momento; la segunda esperamos, contamos hasta diez, y vamos; la tercera vez que nos llame esperamos, contamos hasta veinte y vamos junto a él. Así sucesivamente.
  4. Existen casos extremos en los que los niños vomitan, gritan descontroladamente, etc. Debemos de mostrarnos tranquilos, decirle que no importa, le clamamos a la vez que limpiamos los restos y volvemos a nuestro cuarto.
  5. Los contratos entre padres e hijos a una cierta edad pueden ser favorables. Los niños se sentirán más seguros y se comprometerán con su enseñanza del sueño si a la mañana siguiente cuando se despierten van a obtener un regalo por habérse portado bien esa noche.
  6. Otro detalle que puede ayudar es pedirle que nos ayude a limpiar su cuarto y dejarle colocar a él las cosas a su modo, que sienta que es su espacio.
   Todos estos consejos sin olvidar nuestras reglas de oro:
   - Educar en no violencia.
   - Educar en valores.
   - Educar con el ejemplo.
   - Educar a través de la comunicación (no le sueltes el rollo).





miércoles, 23 de noviembre de 2011

¡Qué difiícl es saber educar a un niño que no quiere comer!



   La anorexia infantil (anorexia, es la palabra con la que designamos técnicamente la falta de apetito) es un motivo muy frecuente de consulta al pediatra.  Si el pequeño o pequeña no come nos exasperamos y consideramos la hora de las comidas como un conflicto que se ve venir. Dejamos de salir a cenar con nuestr@s hij@s, ya no vamos tanto a comer los domingos a casa de la familia, no le dejamos ir a las fiestas de cumpleaños de los amigos y amigas, etc. Estamos marginando a nuestro hijo o hija por no saber tratar el tema de su inapetencia.

Causas de la anorexia infantil
  •    Puede responder a enfermedades orgánicas, ya sean agudas (como el caso de un catarro o unas anginas), o crónicas (como la que acompaña a las enfermedades digestivas).
  •    Puede haber anorexias de causa psicógena, con formas simples y transitorias como las que aparecen tras el destete, el nacimiento de un nuevo hermanito, la entrada en la guardería o la interrupción del contacto con la madre,
  •    Puede responder a formas más complejas como la denominada anorexia esencial de la infancia que puede llegar a afectar a uno de cada 3 niños menores de 8 años. 

¿Cuánto tiempo debo esperar hasta preocuparme porque no come?

   Consideramos que el trastorno es persistente cuando nos lo encontramos sistemáticamente todos los días durante, al menos, un mes y siempre que no exista una enfermedad orgánica, un trastorno mental importante o una falta de disponibilidad de alimento que lo justifiquen
    En ocasiones no hay ningún problema, simplemente su incapacidad para comer todo lo que les ofrecemos tiene que ver con el ritmo de su desarrollo psicomotor, porque del mismo modo que no todos los niños ni las niñas comienzan a caminar o a controlar la orina al mismo tiempo, ciertos niños y niñas tardan en apreciar la riqueza de matices de una alimentación variada.

   ¿Cómo solucionaremos la inapetencia de nuestros retoños?
  1.    Debemos de ir fomentando el apetito: platos vistosos, vajillas atractivas, comidas encubiertas, etc.
  2.    Recuperando el circuito normal de hambre-saciedad: debemos de estimular el ejercicio en el niño o niña.
  3.    Debemos imponer tiempos cortos a las comidas y  permitirle que regule la cantidad de comida  que desea comer (no tenemos siempre el mismo hambre)
 

Algunos consejos para fomentar el apetito:

1. SÉ POSITIVO
Trata de hacer de las comidas una experiencia realmente positiva. Una de las cosas más importantes es tratar de ocultar tu frustración. Felicita al niño cuando come muy bien, o prueba algo nuevo. Puede que tengas que pasar por alto algunas malas conductas alimentarias para centrar tu atención en el buen comportamiento. Esto puede hacer que la hora de comer sea menos estresante para tí también.
2. DISFRAZA LA COMIDA
Disfraza las verduras mezclándolas en una salsa de tomate y sírvelas con pasta. Puedes incluso marcarte un farol, y dejar unas pocas verduras en trozos en la salsa para que él mismo las quite, así nunca sospechará que siguen allí.
3. COCINA CON LOS NIÑOS
La mayoría de los niños adoran cocinar y tareas como apretar la naranja para hacer zumo de naranja natural o cascar los huevos son muy recomendables para las capacidades de un niño pequeño. Es increíble cómo participar en la planificación y la preparación de una comida puede estimular el apetito de un niño.
4. HAZ QUE LA COMIDA SEA ATRACTIVA Y DIVERTIDA
Ofrécele pequeñas porciones, ya que no es bueno llenar demasiado el plato de los niños. Además, los niños generalmente prefieren las porciones más pequeñas de los alimentos, por lo que es una buena idea hacer alimentos como mini hamburguesas con patatas baby, pequeñas flores de brócoli y zanahorias baby. También les gusta comer de pequeños envases, por lo que puedes utilizar moldes para preparar porciones individuales de alimentos como el pastel de pescado. También puedes hacer un lote y congelarlos.
5. “COMIDA BASURA” SALUDABLE
Crea tu propia “comida basura” sana. Puedes preparar bases de pizza con pan de focaccia o pan de pita y dejar que tu hijo escoja los ingredientes para prepararla… Prepara hamburguesas utilizando carne magra de calidad… Fingers de pollo, hamburguesas de garbanzos… las posibilidades son infinitas.
6. EL JUEGO DE VENDAR LOS OJOS
Si tienes un hijo adicto a la comida basura o que se niega a probar nada nuevo, juega con él a vendarle los ojos y dale a probar diferentes platos, algunos conocidos por él y otros nuevos, ¡ganará si adivina lo que come!
7. COMIENZA TAL COMO TE GUSTARÍA QUE CONTINÚE
Inicia a tu bebé en la comida sólida con alimentos frescos en lugar de tarros de comida procesada con una caducidad media de dos años. Si se acostumbran al sabor de los alimentos frescos y variados desde el principio, son mucho menos propensos a convertirse en niños melindrosos cuando los intentemos integrar en las comidas familiares.
8. NO TE ALTERES
Si tu hijo se niega a comer siempre lo mismo y te intenta forzar a que le prepares lo que le gusta llorando o gritando, relájate. Pronto se darán cuenta que no tiene mucho sentido una rabieta si no reaccionas a ellas.
9. SISTEMAS DE RECOMPENSA
Los carteles con pegatinas por lo general funcionan mejor a partir de los 2 años. Haz porciones absolutamente minúsculas y en un primer momento dale una pegatina sólo por probar los alimentos. Los premios por completar el objetivo no deben estar basados en alimentos (chocolate o chucherías, por ejemplo) ya que le daríamos un mensaje equivocado. La recompensa puede ser simplemente una tarde de cine o una visita al zoo. Intenta que los objetivos sean semanales para que no lo vean demasiado lejano y pierdan el interés.
10. ORIENT EXPRESS
Puedes preparar un montón de comidas internacionales, como quesadillas, pollo al curry estilo tailandés, arroz tres delicias… La comida de estilo chino y japonés es muy popular y es aún más atractiva si la sirves con palillos especiales para niños de los que van unidos en la parte superior. Puedes comprarlos o hacer tus propios palillos enrollando un trozo de papel y manteniéndolo entre los dos palillos, para, a continuación, asegurar con una goma elástica.
11. COMER JUNTOS
Comer con toda la familia, siempre que sea posible, puede hacer que tu hijo cambie su actitud. Quitar el foco de atención sobre la comida del niño y mantener una conversación familiar puede ser muy útil.
Evitar usar las comidas para hacer valer tu autoridad. Si hay que dar una lección o un sermón, mejor elegir otro momento.
12. MERIENDAS SALUDABLES
Aprovecha cuando viene del cole para que coma algo saludable, ya que suelen venir muertos de hambre. El problema es que la mayoría de los niños agarran lo primero que pillan, galletas, patatas fritas… Intenta tener algo ya preparado sobre la mesa. Puedes cortar la fruta en trozos en lugar de ponerla entera, o palitos de zanahoria y pepino con alguna salsa. Prueba a preparar algún bocadillo, bien en pan de barra o en pan de pita, y también es una buena idea tener una estantería baja en la nevera para que los niños puedan prepararse ellos mismos bocadillos saludables.

http://www.pequerecetas.com/consejos-sobre-alimentacion-infantil/12-trucos-para-ninos-que-no-comen-bien/


   Todo ello sin olvidar nuestra regla de oro: ya que quieres educar hazlo bien.
   1. Educa en no violencia: Gandhi
   2. Educa comunicándote con ellos: no les sueltes el rollo hablando y hablando hasta aburrirlos.
   3. Educa en valores
   4. Educa con el ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=igDlNlmIIiA

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Qué dificil es saber educar a un niño mentiroso.



   Todos los niñ@s pequeños mienten en algún momento. En los menores de cinco años, el mundo mágico de los sueños, deseos y fantasías, no siempre se diferencia de la realidad.
   Pero cuando la mentira se convierte en algo crónico pasada esta edad, revela un problema más profundo de inseguridad o falta de autoestima que conviene averiguar y tratar

   ¿Qué le lleva a un niñ@ a mentir?

- por imitar a los adultos: El niño se da cuenta que los adultos mienten cuando les interesa:
     1.  para complacer a alguien
     2. para no hacerle daño,... Para el niño esto se va a ir convirtiendo en algo natural, que cree poder utilizar a su conveniencia tal y como ha observado en los demás.

- por predisposición en su personalidad: encontraremos diferentes reacciones según el carácter del niño. Si es tímido o si es un niño con muchos miedos, lo que hará será negar las cosas. El niño exaltado, las exagerará. Precisarán diferente trabajo terapéutico:
- al niño tímido se le estimulará más, se hablará con él para que al "conocer" esas cosas que le producen tanto miedo se sienta con más dominio sobre ellas.
- al niño exaltado se le intentará relajar mediante ejercicios de descarga psicomotriz o mediante alguna actividad deportiva; y se atenderá con detalle a sus fantasías, haciéndole ver que no son más que eso o que sólo una parte de éstas se ajustan verdaderamente al mundo real.
- para llamar la atención, pues se siente poco atendido: la mentira más frecuente suele ser el inventar una dolencia (se trata de algo diferente a los trastornos psicosomáticos, pues aquí el niño en realidad no sufre enfermedad alguna). Los padres deberán intentar dar al niño el afecto que reclama y dedicarle más tiempo.

- para evitar un castigo: la mayoría de las mentiras vienen producidas por este miedo. Suele responder a unos padres demasiado rígidos y moralizadores, y a un hijo con miedo de perder el amor de éstos. Es conveniente averiguar qué imagen tienen estos hijos de los padres, pues a veces es muy distinta de la que creemos.

- por vanidad o "chulería": generalmente se produce porque el niño quiere agradar a los padres, sabiendo cuánto valoran éstos las apariencias.

- por no tener la capacidad de distinguir entre lo real y lo imaginario: este caso precisa de psicoterapia, ya que este tipo de niños no tienen conciencia de que están mintiendo; significa que está anclado en fases anteriores de su desarrollo o que está perdiendo contacto con la realidad.


¿Cómo educar a un niñ@ mentiroso?

 - Dar ejemplo: Es difícil pedirle que no mienta si nosotros lo hacemos de forma habitual. Frases tan comunes como decir “Si me llaman por teléfono, di que no estoy”, pueden confundir al niño si luego le recriminamos por decir él algo parecido.

- Crear un clima de confianza que le sirva para tener la seguridad de que puede contarnos todo con tranquilidad y sin miedo.

- Explicarle claramente la diferencia entre la verdad y la mentira. Esto es especialmente importante en edades tempranas, donde, además, ajustaremos la explicación a su edad.

- Felicitarle cuando nos diga la verdad, especialmente si la misma conlleva riesgo de ser castigado. Por supuesto, si ha actuado mal y nos lo confiesa sin mentir no significa que no le debamos castigar, sino que separaremos claramente lo que es un comportamiento inadecuado por su parte de lo que el niño significa para nosotros: le queremos por sí mismo, no por sus actos.

- No reaccionar de forma desproporcionada cuando mienta, siendo preferible reprenderle o comentar lo ocurrido en privado que hacerlo en público.

- Explicar claramente lo que esperamos en cuanto a cumplir normas y los beneficios que conlleva. Ello le permitirá entender bien la relación entre conducta y consecuencias.

- Fomentar oportunidades para que actúe de forma sincera. Nosotros confiamos en ellos pero deben ser honestos con nosotros.

- Guardar proporcionalidad entre la conducta y sus consecuencias. Tan inadecuado es castigar excesivamente una conducta errónea como premiar sobremanera una positiva.

- La mentira no siempre hay que castigarla; a veces es más positivo saber sus razones para mentir, de tal forma que podamos actuar para que comprenda lo valioso de la sinceridad. Aumentará nuestra confianza y al mismo tiempo su libertad y autonomía.


- Liberarse de actitudes neuróticas. Muchas veces reaccionamos con ansiedad ante la simple posibilidad de la mentira: “¿Habrá dicho o no la verdad?” Y cuando la mentira es descubierta, entonces se acosa al niño, se multiplican las preguntas y los interrogatorios, y, haciendo gala de una gran desconfianza, ya no se le cree, aunque diga la verdad.



¿Leemos un cuento?
 El pastor mentiroso


   Todo ello sin olvidas nuestras pautas para educar: ya que te preocupas en educar hazlo bien, nada de violencia; comunícate con ellos, no te limites a hablarles y soltarles el rollo; educa con el ejemplo y en valores, demuéstrale cuáles son las directrices a seguir.


  

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Qué difícil es saber educar a un niño con dislexia

¿Qué es la dislexia?

   Se llama dislexia a la dificultad en la lectura que imposibilita su comprensión correcta. Aunque convencionalmente el término se aplique también a la dificultad para una correcta escritura (disgrafía).

¿Cuáles son las causas que lo provocan?

   - Factores genéticos: hereditarios, de formación, etc.
http://academic.research.microsoft.com/Paper/13745109

   - Factores neuronales: estudios del ámbito neurológico han descubierto diferencias en el giro angular; (estructura cerebral situada en el lóbulo parietal del hemisferio cerebral izquierdo); entre sujetos disléxicos y grupos de control. Estudios similares han visto que existe un funcionamiento pobre de esta región cerebral.
http://www.psicologia-online.com/ebooks/general/corteza_cerebral.htm

   - Baja conciencia fonológica: la conciencia fonológica es el conocimiento que tenemos las personas para dividir el habla y la escritura en estructuras cada vez más pequeñas. Esto es compatible con los estudios neurológicos antes comentados, ya que se han observado déficits de este tipo en sujetos que han sufrido una lesión cerebral en el giro angular.
http://blog.jel-aprendizaje.com/conciencia-fonologica/



Características de los niños con dislexia

Etapa infantil:
   - Omisiones, substituciones, inversiones, distorsiones o adiciones de letras, sílabas y/o palabras.
   - Rectificaciones, vacilaciones, silabeos y pérdidas de la línea, provocando lentitud lectora.
Etapa escolar:
   1. Nivel inferior:  (repetidores de segundo curso y tercero de primaria) los alumnos con dificultad lectora no suelen dominar todas las correspondencias entre letras y sonidos.
   2. Nivel medio:  (tercero y cuarto de Primaria) los alumnos han aprendido dichas correspondencias, pero les cuesta trabajo automatizar la lectura de sílabas, siendo su lectura muy laboriosa y lenta.
   3. Nivel superior: problemas en el reconocimiento de palabras completas, por lo que tienen que leer muy despacio para leer bien. Pero dado que las actividades escolares en los cursos superiores obligan a los alumnos a ser lectores exactos y rápidos, dicha presión provoca que modifiquen su manera de leer: dejan de usar la lectura secuencial, que es exacta pero ineficaz por su lentitud y utilizan el procesamiento de pistas fonéticas parciales y ortográficas globales pero incompletas, combinado con el uso de la adivinación. Como resultado, aumentan los errores, la ansiedad al darse cuenta de ellos, el rechazo a las tareas de lectura y como consecuencia las pocas oportunidades para automatizar el reconocimiento de palabras completas.

Tratamiento de la dislexia:

   El tratamiento de los problemas lectores debe centrarse en la recuperación del mecanismo que funciona deficientemente, por lo que el planteamiento terapéutico ha de ser obligatoriamente individual. Cuando las dificultades se centran en la ruta fonológica es imprescindible trabajar las habilidades de correspondencia de grafema a fonema. Por el contrario, si las dificultades se encuentran en el reconocimiento de palabras habría que trabajar con tarjetas en la que estén el dibujo y la palabra escrita.
En cuanto a la metodología es muy importante adecuar el ritmo a las posibilidades del niño, trabajando estas actividades de forma agradable, con sensibilidad a las necesidades globales del niño y propiciando continuamente el éxito en la tarea.



   Todo esto sin obviar, insisto, las pautas que hemos dado para educar: queremos educar y una muestra de ello se refleja en la Declaración Universal de los Derechos Humanos; queremos educar en no violencia (Gandhi), en valores y a través de la comunicación (que no es lo mismo que hablarles simplemente). Y, sobretodo, recordad: se educa con el ejemplo.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Qué difícil es saber educar un niño con TDAH



¿Qué es el TDAH?

   El Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH) es el trastorno de origen neurobiológico más frecuente en la infancia.
   Se estima que lo padece entre un 3% y un 7% de la población infanto-juvenil, lo que equivale aproximadamente a uno o dos niños por aula.
   Este trastorno es provocado por un desequilibrio entre dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina, que afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado

Síntomas:

1.Hiperactividad
  • Frecuentemente mueve las manos o pies, o se mueve en su sitio
  • Frecuentemente se levanta en clase o en otras situaciones cuando debe permanecer sentado
  • Corren o saltan excesivamente en situaciones inapropiadas
  • Tienen dificultad para jugar o divertirse en silencio o tranquilamente
  • Suelen entorpecer los asuntos de los demás, tocan cosas que no deben
  • Están siempre en movimiento como si estuvieran "con el motor en marcha"
  • Frecuentemente hablan en exceso
  • Suelen tener más accidentes de los normales
2.Impulsividad: Actúan antes de pensar sin tener en cuenta las consecuencias. Sólo ven las consecuencias de sus actos cuando es demasiado tarde y ya han dicho o hecho algo fuera de lugar; sin embargo, no aprenden y vuelven a reaccionar de forma irreflexiva.
  • Interrumpen constantemente conversaciones y juegos
  • Se muestran impacientes; les cuesta esperar su turno
  • Suelen resistirse a la disciplina
  • Responden impulsivamente y antes de que se haya completado la pregunta
  • Se entrometen en los asuntos de otros
  • Suelen ser poco previsores y olvidan planificar
  • No distinguen el peligro
  • Escasa tolerancia a la frustración
3.Déficit de atención
  • Tienen dificultades para mantener la atención en tareas o en el desarrollo de actividades lúdicas
  • Evitan, no les gusta o son reacios a comprometerse en actividades que requieren un esfuerzo mental sostenido
  • Pueden tener problemas para priorizar las tareas, cometen errores por descuido en los deberes escolares y otras actividades, ya que no prestan suficiente atención a los detalles
  • No parecen escuchar cuando se les dirige la palabra. Se distraen con facilidad; suelen dejar lo que están haciendo para atender a ruidos o hechos triviales
  • Les cuesta seguir instrucciones u órdenes y no finalizan sus tareas
  • Frecuentemente tienen dificultades para organizar sus tareas y actividades
  • Son muy olvidadizos con sus tareas cotidianas
  • Cambian continuamente el foco de atención, sin alcanzar nunca el objetivo final
  •  Pierden con frecuencia los elementos necesarios para sus tareas o actividades (lápices, cuadernos, juguetes, etc)
¿Cómo se diagnostica?

   El diagnóstico de TDAH es complejo, y debe basarse en la evaluación clínica realizada por un médico experto en el reconocimiento y tratamiento del mismo, como por ejemplo un neuropediatra, un psiquiatra infantil, un psiquiatra o un neurólogo. Dicha evaluación debe obtenerse tanto de la observación de la conducta del niño como de la información obtenida de padres, colegio, otros familiares, etc.
   El médico ante un niño con posible TDAH escuchará a los padres y al niño para que describan la naturaleza de los problemas de su hijo. Además, se recoge la historia del desarrollo, otros problemas médicos del niño, si tienen alergias, si toma alguna medicación y otros datos importantes sobre su escolarización ambiente familiar, social, etc. También se explora si hay TDAH u otros problemas psiquiátricos en familiares del niño, aunque no convivan con él. Además se explora si hay algún tipo de conflicto entre los padres, algún factor estresante, algún cambio reciente o tema sin resolver, y el estilo que tienen los padres para el manejo de los problemas, así como la comunicación entre los padres. En la entrevista se obtienen los datos más importantes para el diagnóstico, y no hay test ni pruebas que puedan sustituir a una buena entrevista, detallada y cuidadosa. Es fundamental que los padres contesten con sinceridad a lo que se les pregunta, sin ocultarle nada, y no sólo dar detalles de lo que ellos creen que es importante.
   Además el médico puede usar una serie de cuestionarios de síntomas de TDAH y otros problemas (como ansiedad, depresión, trastorno negativista desafiante). Es recomendable tener una idea del nivel intelectual del niño con un test WISC, de Leiter o en niños mayores de Raven, para así descartar posibles problemas de aprendizaje y cociente intelectual bajo.
   El electroencefalograma (EEG) sólo estaría indicado en presencia de signos focales o ante la sospecha clínica de epilepsia o trastornos degenerativos.
   En conclusión, el diagnóstico es clínico, mediante entrevista con los padres y el niño, evaluación de información de los profesores, examen físico y pruebas complementarias para descartar otos problema. Todas las pruebas médicas y exámenes psicológicos sirven para descartar otras causas de hiperactividad e inatención diferentes del TDAH y para ayudar al diagnóstico de TDAH, pero no hay pruebas definitivas.

Tratamiento

   El proceso terapéutico para el TDAH en niños y adolescentes comprende tres etapas fundamentales:

1.Evaluación inicial: Una vez establecido el diagnóstico de TDAH, el médico realiza una evaluación inicial para establecer la gravedad de los síntomas nucleares del trastorno y el grado de deterioro del paciente. Esto ayudará al médico a determinar la mejoría una vez iniciado el tratamiento.

2.Estrategia terapéutica: El médico formula entonces una estrategia terapéutica en la cual se identifican los síntomas nucleares y se determinan los métodos terapéuticos más adecuados para atenuarlos.
Las prácticas actuales en el tratamiento del TDAH se enfocan en el manejo de los síntomas a través de una combinación de modalidades de tratamiento (esto es, tratamiento farmacológico y tratamiento dirigido a la modificación de la conducta, el cual incluye técnicas conductuales y psicoterapia) llamado tratamiento multimodal.
   En el caso del tratamiento farmacológico el médico debe hablar con los padres sobre los beneficios y riesgos de la medicación. Muchos médicos prefieren participar en una especie de negociación continua con los padres en donde sus preferencias inciden de forma considerable a lo largo de todo el período de tratamiento.
   Por lo tanto, un aspecto muy importante del tratamiento del TDAH, es la educación de los padres sobre la naturaleza del trastorno y de su tratamiento. Esto es crucial para el éxito del tratamiento. La formación de los padres debe abarcar también el esclarecimiento de las ideas erróneas que pueden tener sobre el trastorno y su tratamiento, así como técnicas para modificar su estilo educativo.
   Las estrategias actuales para el tratamiento de pacientes con el diagnóstico de TDAH incluyen:

1.Tratamiento farmacológico: Los síntomas nucleares del TDAH (falta de atención, hiperactividad e impulsividad) tienden a responder mejor al tratamiento farmacológico por lo que el médico necesita determinar qué medicamento es más efectivo para cada paciente y en qué dosis. El tratamiento farmacológico se basa en el uso de estimulantes o de no estimulantes.

2.Tratamiento para la modificación de la conducta: En muchos casos, especialmente en aquellos niños y adolescentes cuya conducta es muy negativa en la escuela, con sus compañeros o en casa con sus familiares necesitan ayuda sistemática para desarrollar patrones de conducta más adaptados. En estos casos, además de la medicación, puede ser útil aplicar algún tipo de tratamiento para modificar la conducta (Tratamiento conductual). Las técnicas empleadas en la terapia conductual para el tratamiento del TDAH incluyen el desarrollo de habilidades organizativas y de habilidades sociales, así como la educación especializada e individualizada cuando sean necesarias.
Intervenciones con los padres:
Muchos programas conductuales inician con un componente educativo para los padres acerca de las causas del TDAH en general y de la conducta desafiante. Los padres necesitan entender que el TDAH realmente produce un deterioro en los niños y deben por tanto ajustar sus expectativas de acuerdo a ello.
Aunque existen muchos métodos diferentes, todos ellos incluyen técnicas conductuales básicas tales como proveer instrucciones claras y concisas o el recompensar una conducta apropiada. La organización del tiempo y el espacio del niño también puede ser útil.
La adolescencia puede ser un tiempo particularmente difícil para el paciente con TDAH y sus padres. Existen programas conductuales específicos que han sido desarrollados para encarar los problemas de la familia del adolescente con TDAH.
Intervenciones escolares:
En España, son muy pocas las escuelas y maestros que apoyan el uso de intervenciones en la clase, aunque son cada vez más frecuentes las actividades y el interés de los maestros sobre el TDAH. El establecer un método efectivo de comunicación entre los maestros y los padres es un componente crítico para el éxito de estas intervenciones. Un método que parece ser útil es la tarjeta de información diaria. De esta manera los padres pueden reconocer y recompensar a su hijo por las conductas favorables que han tenido en el colegio.
La psicoterapia:
es una opción para aquellos pacientes con TDAH que requieren una atención individualizada más intensiva.
3.Tratamientos combinados o multimodal: Algunos pacientes obtienen un mayor beneficio de la combinación de un tratamiento farmacológico junto con un tratamiento conductual que otros. El médico podrá determinar si es el caso durante el tratamiento.



http://www.psicologoinfantil.com/articulohiperactivo.htm

   Además de toda esta información, no debemos de olvidar nunca todas las pautas vistas hasta el momento en este blog que nos pueden guiar y ayudar a la hora de educar a cualquier niño o adolescente con problemas de conducta o no. Ése es el fin de este blog. Recordemos:
  1. Sabemos que queremos educar y una muestra de ello está presente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
  2. Sabemos que la educación debe estar basada en la no violencia (Gandhi).
  3. Debemos de comunicarnos con nuestros pupilos: no es lo mismo hablar que comunicarse.
  4. Debemos de educar en valores.